Dale luz y un fondo sencillo
Coloca el recibo lo más plano posible sobre una superficie contrastada. Ayuda una luz uniforme sin sombras fuertes ni reflejos. Mantén el móvil aproximadamente perpendicular para no empequeñecer el texto del extremo.
Incluye el documento completo, no solo el importe. Vendedor, fecha y otros detalles importan para identificarlo después. Alisa con cuidado el papel arrugado; un dedo sobre el texto puede ocultar información igual que un mal recorte.
No necesitas otra aplicación si tu cámara produce una imagen legible. Importa el resultado, no cuántos filtros aplica. El contraste excesivo puede borrar impresión tenue: abre e inspecciona siempre el archivo final.
Amplía la foto para revisarla
No te fíes de la miniatura. Amplía la parte superior, unas líneas centrales y el borde inferior. Si las letras se mezclan ahora, no mejorarán antes de entregarla. Repite la foto mientras puedas.
Pregúntate si sale todo, si se leen los datos y si no hay sombras ni reflejos. ¿Es solo una captura ilegible de otra aplicación? Al compartir por chat, comprueba si perdió calidad y envía el archivo original si hace falta.
Revisar no debe costar más que fotografiar. Es una comprobación breve para corregir ahora un fallo, en lugar de que el asesor pida otra foto de un papel que ya no encuentras.
Fotografía un recibo largo de forma que pueda reconstruirse
Una toma lejana puede dejar el texto demasiado pequeño. Si necesitas varias, conserva el orden y solapa texto entre imágenes contiguas. Así se entiende la continuidad sin huecos.
Guarda las imágenes como partes de una compra y nómbralas, por ejemplo, «aparcamiento — parte 1 de 2». Varias fotos no son varios documentos. Si creas un PDF, comprueba que estén todas, en orden y legibles tras convertirlo.
Lo mismo ocurre con varias páginas: una primera página correcta no completa el resultado si falta la continuación con datos importantes.
Añade el contexto que no aparece en el papel
Un ticket de aparcamiento puede indicar lugar y hora, pero no el viaje de trabajo. Una nota como «visita a cliente, Praga, 12 de agosto» conecta luego la compra con la empresa o proyecto. Anota el contexto real, no una conclusión fiscal propia.
Si ese día viajas por dos actividades, distingue ambas en el momento. Adivinar después por un importe y un recuerdo vago es más difícil. El asesor recibirá así un documento legible e información útil.
El texto reconocido no sustituye la imagen original
El OCR extrae texto de una foto, pero puede equivocarse o perder contexto de disposición. La guía de Google sobre convertir PDF e imágenes a texto trata, entre otros factores, orientación y calidad. Si un número no coincide, abre la imagen original: quizá el documento no esté mal.
Conserva una imagen utilizable, no solo texto reconocido. Acuerda con tu asesor cómo entregar y tratar los originales en papel según tus circunstancias. Una foto correcta no es por sí sola una instrucción para tirar el original.
Fuente de esta sección: Google: Convertir archivos PDF e imágenes en texto
