Detecta el cambio que busca influir en lo que haces
Un remitente extraño, otro inicio de sesión, presión para pagar o nuevos datos bancarios justifican parar y verificar. Ni una errata ni una redacción impecable demuestran autenticidad.
Compara con la relación anterior: ¿coincide con lo pedido? ¿Esperabas el documento? ¿Pide algo que antes se hacía de otra forma? No se trata de llamar fraude a toda diferencia, sino de no cambiar conductas importantes solo por un mensaje nuevo.
Google recomienda precaución con mensajes y enlaces sospechosos. Si piden datos sensibles o son inesperados, verifica por una vía conocida. No ignores la advertencia del proveedor de correo porque reconozcas el logo.
Fuente de esta sección: Google: Protégete del phishing por correo
Verifica el cambio fuera del correo sospechoso
Busca el contacto en comunicaciones verificadas, el contrato o la web oficial habitual. No confirmes una cuenta nueva solo llamando al número del mismo mensaje: podrías volver a la misma fuente.
Entra al portal por tu ruta habitual, no por una invitación inesperada. Comprueba si figura allí el documento o aviso. Sigue el procedimiento establecido por el proveedor para cambiar datos, si existe.
El equipo puede acordar quién confirma cambios de destinatario y pago. Clasificar facturas y decidir pagos no debe ser un único paso indiferenciado. Quien solo recibe documentos quizá no deba cambiar ajustes de pago.
Una factura correcta puede llegar con una instrucción incorrecta
En el ejemplo el servicio existe y la factura coincide, pero un mensaje nuevo pide pagar en otro sitio. Parecerse a facturas anteriores no valida la instrucción. Verifica el cambio aparte aunque lo demás resulte creíble.
El estado «factura» de una aplicación suele indicar tipo documental, no que proceda pagar. El OCR puede leer sin errores un PDF fraudulento. Texto correcto y petición comercial fiable son cosas distintas.
No necesitas abrir un adjunto sospechoso para mantener el orden
No dejes que las ganas de terminar te obliguen a abrirlo. Verifica primero por una vía segura. Si lo compartes en el equipo, explica la sospecha y sigue los procedimientos de soporte o seguridad.
Es más sensato no circular adjuntos sin verificar que reenviarlos a todos por si los reconocen. Conserva lo necesario para investigar sin crear ocasiones innecesarias de apertura accidental.
Si ya respondiste, atiende al impacto concreto
Si introdujiste credenciales en una página sospechosa, protege la cuenta desde sus ajustes oficiales y contacta al soporte responsable. Si enviaste dinero a una cuenta sospechosa, contacta cuanto antes con tu banco. No confíes en promesas posteriores del remitente.
Conserva el mensaje y los detalles de lo que hiciste. Borrar el correo no elimina necesariamente las consecuencias. Averigua qué ocurrió realmente y sigue el procedimiento oficial adecuado.
